viernes, 25 de septiembre de 2009

[Chapter fic] Unexpected {EunHae}

Capitulo 4

Eunhyuk rompió el beso solo momentos antes de que Donghae se sofocara y gruñera. Sus motivos ahora eran claros para el pequeño. Se lamio la saliva de su boca de forma lasciva observando la cara asustada de Donghae. Con sus labios temblando y sus ojos bien abiertos, preparados para llorar. No tenía otra expresión en su rostro más que aquella. Dejo escapar una pequeña risa que no pareció para nada amigable.

- Pensé que te había gustado lo que acabamos de hacer – susurro sujetando las caderas del pequeño sobre él. Con la clara intención de no soltarlo. – fui muy gentil contigo. – acerco sus labios al oído de Donghae – espero que me complazcas de igual forma – hizo una pausa, dándole tiempo para respirar – es lo justo.

Con eso, Donghae se encontró siendo recostado de espaldas sobre la cama, con su respiración acelerada por el miedo. La lógica y el razonamiento ya no funcionaban en esta situación, lo único que podía hacer era cerrar los ojos y gritar. Sin embargo, Eunhyuk predijo que esto ocurriría. Sus piernas se mantuvieron inmóviles por el peso del mayor y sus muñecas sujetadas por esas manos fuertes fueron llevadas hasta su cabeza.
Su boca fue cubierta por los mismos labios que le dieron placer hace solo unos minutos atrás. Se arrepintió de haber tenido un orgasmo y de pensar lo bien que se sentía tener el pene en la boca de un hombre mientras le daban una mamada, lo cambiaba todo con tal de evitar de que lo violaran. Hizo lo que pudo para liberarse, y cuando eso no funciono, una idea brillante cruzo por su mente. Tomo los suaves labios que lo besaban entre sus dientes y los mordió con fuerza. Un grito de sorpresa lo asusto y Eunhyuk se libero de aquella mala jugada. Miro al pequeño bastante enojado. Donghae sabía que lo estaban maldiciendo pero su mente estaba trabajando a mil por hora, quería salvar a toda costa su trasero. Se dio cuenta de cómo la sangre era lamida de los labios de Eunhyuk, y de la mirada que prosiguió aquello. Donghae miro a todos lados, buscando algo que le ayudara en su escape. Para su mala suerte, no encontró nada. El teléfono y control remoto se encontraban fuera de su alcance y no tenia nada a mano para golpear la cabeza de Eunhyuk. No había ningún objeto que pudiese ser usado en su intento por escapar. Esto lo sumió aun más en la desesperación y se sintió derrotado. Pero esto solo duro unos instantes. Eunhyuk se recupero rápidamente de la impresión que le causo el ser mordido de esa forma tan violenta. Tan rápido que solo fueron unos segundos lo que se demoro Donghae en escanear la habitación en búsqueda de objetos, Eunhyuk ya lo tenía dominado nuevamente. Ahora, con solo una mano sujetaba ambas muñecas del pequeño. Se acomodo mejor sobre las piernas de Donghae, separándolas solo un poco. Con su mano libre recorrió el torso desnudo que tenía en frente. Su sangre prácticamente hervía al tener a este chico virgen retorciéndose entre sus piernas. Se agachó, la atención de Donghae finalmente puesta en él mientras lo recorría con la mirada con una sonrisa maliciosa en los labios.

- Eso no fue muy amable de tu parte – dijo sin quitar esa sonrisa. Podía ver el miedo reflejado en los ojos del pequeño y eso le encantaba. También sentía algo de culpa y de que estaba haciendo algo malo, pero sabía que todo se resolvería mas tarde. Cuando este joven, inexplorado cuerpo de novato aprenderiera lo que era hacer el amor con un hombre con demasiada experiencia en lo que era este arte.

Todo lo que Donghae recordó después fue mucha pelea. Sus intentos de gritar acallados por unos labios, que luego fueron remplazados por una pequeña pelota que fue introducida dentro de su boca para prevenir que la cerrara. Estaba conectada con unas cintas que rodearon su cabeza para amarrarla. Donghae recordaba vagamente el haber visto este objeto ser usado antes en alguien. Una imagen de una revista en la habitación de Siwon se le vino a la cabeza. Ahí fue donde recordó donde la vio y para que servía. Ocurrió tan rápido, que apenas se dio cuenta de que sus manos estaban siendo amarradas.
Todo su cuerpo se congelo. “Oh dios” lloro mentalmente, “Tiene este tipo de fetiche?! ” todos las ideas que tenia de salvar su trasero se esfumaron, ahora lo único que le preocupaba era salvar su vida. Podía soportar el ser violado, pero morir era algo completamente diferente. Quería al menos cumplir 18 años! Dios! Habían tantas cosas que él no había hecho aun! Ni si quiera había hecho el amor con alguien antes! Espera… si esto continuaba, eso podría descartarlo de su lista. Pero ese no era el punto. El punto era que iba a morir!
Decidió que gritar no servía de nada, estaba siendo recostado nuevamente en la cama con delicadeza. Solo que sus manos estaban atadas sobre su cabeza sin poder moverlas. Eunhyuk había sido lo suficientemente gentil como para no apretar tanto las amarras así no lastimarían su piel nuevamente.
Una cálida lagrima recorrió su mejilla al examinar sus manos atadas. Intento patear, pero Eunhyuk seguía sentado sobre sus piernas impidiendo cualquier movimiento violento. Finalmente se rindió, dejó de moverse y esperó. ¿Qué mas podría pasar? Se dijo a si mismo. “Luchar no tiene sentido, solo me hará sufrir aun mas! ” tomo una buena cantidad de aire por su nariz y lentamente exhalo. “Piensa Donghae, piensa… quizás si espero un poco… él no puede ser tan malo, después de todo fue amable antes. Incluso jugamos a las cartas… pidió comida para mi… él no puede ser este psicópata! Y no! No pienses en eso! Que importa si es bueno con su boca mi… Oh! Mierda!
Todos los pensamientos se desvanecieron excepto la necesidad de gritar y retorcerse al mismo tiempo, al igual que las ganas urgentes de orinar. Ahí estaba Eunhyuk, de pie al lado de la cama quitándose los pantalones.
Soy muy joven para esto! Por favor alguien, sálvenme!
Eso era todo. Su trasero estaba condenado. Fue condenado desde el mismo momento en que se le ocurrió la estúpida idea de pedirle ayuda a Siwon. No, fue condenado incluso antes que eso. Ocurrió cuando pensó en pedirle ayuda a Siwon ya que no podía dormir por las noches. Aquellas noches que por lo general acababan con fantasías de él teniendo sexo con hombres, entre otras cosas. Aun que nunca imagino algo más que el juego previo al sexo, ya que nunca había experimentado el tener intimidad con otra persona antes de esto que ahora le estaba ocurriendo. Incluso había fantaseado con tener a más de un hombre con él en la cama.
Era su maldita mala suerte por tener como primo a Siwon. Fue un completo idiota al confiar en un lunático. Cuando saliera, si es que lograba salir, estaba seguro de que le haría pasar un mal rato a su padre intentando sacarlo de la cárcel por asesinar a Siwon. Puede ser declarado como demencia momentánea. Sí, eso podría funcionar. La idea de apuñalar un millón de veces la espalda de Siwon se veía tan tentadora… o atropellarlo. Sí, podría pasar por un accidente. Todos sabían, o casi todos, que él no sabía manejar aun que su vida dependiera de ello. O eso era lo que le había dicho su instructor de manejo.
El hombre de pie frente a él completamente desnudo sonrió. Haciendo que luciera aun más amenazante de lo que ya era. Donghae no se atrevía ni si quiera a cerrar los ojos ni a apartarlos. No. En vez de eso, sus ojos se abrieron aun más. Sí, ahí estaba, el primer pene erecto en el que posaba sus ojos inocentes por primera vez. Sintió ganas de chillar. No por que pensara que era aterrador, no. De hecho tenía una forma exquisita. Quería gritar porque algo dentro de él quería comportarse como una niña. Si pudiera, se encerraría en un closet y reiría como el colegial que era por haber visto un pene por primera vez en su vida. No es que no hubiese visto uno antes, solo que nunca había visto uno así, grande, duro y palpitando. Tan cerca y vivo. Solo tenía esa imagen de sí mismo. Pero el verlo en otro hombre, era algo completamente distinto.
Su garganta repentinamente se seco y comenzó a sentirse mareado. Sintió su cuerpo enfriarse unos instantes, pero luego su temperatura se elevo.
Se dedico a observar, quien sabe por cuánto tiempo. Solo lo miro hasta que su vista se nublo, tuvo que pestañear un par de veces para lograr enfocar. Se acomodo sobre la cama para tener una mejor visión. Era algo interesante observar el pene de otro hombre. Nunca se sintió tan atraído a su propio pene. Solo le prestaba atención cuando necesitaba masturbarse. Pero nunca le había puesto tanta atención al miembro de otro hombre.
Era de un color diferente del resto del cuerpo. Era más oscuro y se veía como enojado con todas esas venas a su alrededor. Donghae podía ver como esas venas se contraían. Movió su cabeza, saliéndose de su letargo. Luego subió su vista por el torso de aquel sujeto hasta alcanzar su rostro. Eunhyuk lo miraba con los ojos entrecerrados y sus mejillas ligeramente sonrojadas. Sus labios parecían haberse teñido de un rojo intenso. Quizás porque tuvo que chupárselos para que dejaran de sangrar por la mordida que le había dado Donghae.
El pequeño trago con dificultad. Ya no tenía ganas de pelear. Incluso había olvidado que lo tenían amarrado y con algo cubriéndole la boca. Podría haber suspirado de gusto si no hubiese estado amordazado.
La vista que tenía enfrente era tan fascinante que no noto como toda la sangre comenzó a concentrarse en su entrepierna. Era un calor que dolía, pero le gustaba. No noto como su propio pene comenzaba a despertar.

- Te gusta lo que ves? – pregunto Eunhyuk de forma suave. Donghae se sentía demasiado cautivado como para responder. Tan solo dejo escapar un gemido, mezclado con un suspiro lo que hizo a Eunhyuk sonreír. Se hinco sobre la cama, subiéndose a las piernas de Donghae. Que no dejaba de mirarlo sin emitir sonido. Acerco sus dedos a los costados del pequeño, acariciándolo, haciendo círculos sobre su piel. Tocando lo suficiente pero no devorándolo, aumentando su libido.

Donghae parecía disfrutar el ser tocado, así que Eunhyuk quito sus manos causando que el pequeño lo mirara.

- Ya no me tienes miedo, verdad? – pregunto Eunhyuk con un tono sensual, lamiendo sus labios para agregar sensualidad a sus palabras. Donghae asintió con su cabeza, luego pareció darse cuenta de lo que hacía y lo negó efusivamente. –no? – Eunhyuk sonrió, llevo su mano hasta el estomago de Donghae haciendo que sus músculos se tensaran – eso está bien – susurro en el mismo tono sensual que prácticamente hacia al pequeño su esclavo. – lo tomare como que estamos en buenos términos? – llevo un dedo más abajo, rosando apenas aquel órgano que palpitaba, suplicando el ser atendido – supongo que esta es tu respuesta a mi pregunta – tomo el pene entre su pulgar e índice y comenzó a frotarlo. Forzando que Donghae gimiera, poniendo los ojos en blanco. – te gusta esto, verdad? Seamos amigos… - Eunhyuk no podía creer lo que acababa de decir. Sonaba como un maldito tío que quería abusar de un pequeño de diez años. “Seamos amigos?! Que mierda estoy diciendo! ” luego volvió a mirar aquellos ojos tan inocentes, no pudo evitar el sentirse como un pedófilo. Donghae estaba fuera de los límites que se había puesto de edad. Su actitud, la ropa que usaba y la forma en la que hablaba, notoriamente era un hijo de millonario. Quizás sus padres lo consintieron demasiado.

Donghae ya estaba perdido en un calor que lo envolvía mientras Eunhyuk seguía tocándolo. Observo como el pequeño abría las piernas para él, dándole más espacio al subir las caderas. Sus ojos cerrados y su cabeza echada hacia atrás. Gimiendo atreves de la mordaza. Eunhyuk no espero a que fuera tan obediente. Esto lo decepciono un poco. De cierta forma, quería que Donghae peleara un poco mas intentando conservar su virginidad. Pero luego, estaba esa sensación de tener a este jovencito a su merced esperando ser devorado. Eso lo encendía. Hacía tiempo que no se sentía tan excitado.
Era un calor extenuante. Quería devorarlo. Embestirlo con fuerza y rápido. Después de eso, tenía planeado hacer el amor con él y violarlo a la vez. Susúrrale dulces y vacías palabras llenas de mentiras. Darle placer hasta que gritara. “Oh dios…” podía sentir ese deseo envolviéndolo, haciendo que tirara sus caderas hacia delante. “Que mierda me está pasando? ” las palmas de sus manos comenzaban a sudar, todo su cuerpo hervía al tan solo pensar en violar a Donghae. “Cálmate imbécil! Deja de comportarte como un depravado! ” “Pero lo eres” una voz dentro de su cabeza lo invadió. “Míralo, tan fresco, puro… Lo quieres, lo deseas con locura. No era lo que habías estado deseando desde el comienzo? Un lienzo en blanco, el cual puedes pintar hasta lograr la perfección. Ah… tómalo. Tómalo con fuerza y déjale saber lo que es hacer el amor contigo!
Eunhyuk se estremeció. Había algo que Sungmin no sabía acerca de sus anteriores visitas a “El Cielo”. Quizás para él su hermano solo iba a satisfacer su lujuria juvenil. Pero la verdad, “El Cielo” era el único lugar en el que podía desahogarse. No por el placer que este lugar le otorgaba. Si no por la libertad de acción que “El Cielo” le daba. Ninguna persona cuerda podría someterse a los abusos que Eunhyuk había hecho. Excepto por aquellos con los mismos gustos que él. Eunhyuk era voraz, su deseo por el placer era insaciable. Heechul siempre fue el único capaz de satisfacerlo por completo. Si Heechul no fuese semejante masoquista, quizás Eunhyuk se habría vuelto loco.
Pero eventualmente, se canso y aburrió de ser un maldito sádico, adicto y masoquista. El tener sexo de esa manera termino dejándole un mal sabor de boca. Su lujuria se desvaneció y nada pareció satisfacerlo ya. Sus visitas a “El Cielo” comenzaron a disminuir hasta que ya derechamente dejo de asistir. Se dedico de lleno a su trabajo lo que se convirtió en lo que regia su vida. Y lo segundo que ocupaba su tiempo era mantener a Sungmin fuera de problemas. De alguna manera, Sungmin veía a su hermano mentalmente agotado de tanto trabajo y se las arreglaba para entretenerlo. Pero esas formas que él buscaba para hacerlo no daban resultado. Hasta ahora.
Tener a este jovencito, conociendo lo inocente que era, hacia su sangre hervir. Reviviendo lo que era sentirse hambriento de placer. La idea de que él no fuese aun tocado por nadie le daba una inmensa comezón en su vientre al pensar en las cosas sucias que podía hacerle. Era raro para él el hacerlo con vírgenes ya que su vida sexual había sido muy cruel. En parte, a él no le gustaban los vírgenes por que no podían satisfacerlo de la forma que le gustaba. Y era por eso que también los deseaba, ya que sabía que no podía tener a uno en su cama. Al final, esa inocencia moriría por su culpa. Era una pena hacer esto por solo una noche de placer.
Aun que el viejo deseo estaba reviviendo, algo en él quería que se comportara de forma gentil. Lo deseaba. Había sido tan amable antes, al actuar tan delicadamente con Donghae. Para Eunhyuk, el chuparle el pene a alguien era algo denigrante. Pero por esta vez, fue especial y correcto.
Tomo el órgano de Donghae con la palma de su mano comenzando a frotarlo, deslizando sus dedos por toda la extensión con lentitud. Molestándolo, tanteando sus límites. Hasta que Donghae gimió de frustración. Quería correrse, y lo ansiaba con ganas. Eunhyuk también lo deseaba, pero quería saborear esta experiencia primero.
Tómalo, tómalo ahora! ” algo dentro de él lo demandaba. Sus brazos se tensaron, al igual que el resto de los músculos de su cuerpo. Su respiración se torno agitada mientras observaba el cuerpo del pequeño. Antes de darse cuenta, ya tenía a Donghae tomado por las caderas elevándolo hasta su propia erección. Jadeó, era tan fácil tomarlo a la fuerza ahora. El dolor seria rápido. Lo tomaría por sorpresa y el shock pasaría en segundos. No le llevaría tanto tiempo alcanzar el clímax. Sería tan fácil… tan fácil.
Podía sentir la punta de su pene frotándose contra la entrada caliente, podía sentir como se contraía a su alrededor haciendo que se moviera hacia adelante, pero se detuvo. “Tómalo… tómalo” clamaba una voz en su mente. “No puedo! ” finalmente respondió a aquella voz que lo tentaba. No así. Sabía que si hacia esto ahora, traumaría a Donghae. No sería justo para él. No sería alguien mejor que un violador.
Donghae no se dio cuenta de lo que pasaba hasta que Eunhyuk volvió a dejarlo sobre la cama. Finalmente abrió sus ojos y se encontró con la mirada lasciva de aquel hombre frente a él. Gimió. Quería quitarse la mordaza. Sujeto las amarras de sus manos moviéndolas, claramente pidiendo que se las quitaran.

- Te ves tan sexy amordazado y amarrado – rió Eunhyuk, mostrando algo completamente diferente a la pelea interna que tenía. Se acerco mas al pequeño apoyándose sobre la cama para no recargar su peso en él. Paso sus dedos sobre los labios de Donghae. Y lentamente le quito la mordaza, quitando la pelota de su boca. Donghae suspiro de alivio. Un hilo de saliva quedo en sus labios. Gruño mientras tragaba con fuerza. Luego miro a Eunhyuk enojado.
- Bastardo! – dijo con dificultad – desátame! – demando recuperando su voz. Y luego de forma más sensual agrego – por favor? – Eunhyuk lo miro divertido.
- Estas intentando tentarme aun mas? – llevo su mano hasta la entrepierna del pequeño. Esto produjo que su cuerpo se retorciera.
- Ah… tócame… tócame mas… - susurro de forma lasciva – te… te deseo… - se retorció.
- No creo que entiendas la gravedad de tu pedido
- Si lo sé! – lloro Donghae mirando a Eunhyuk fijamente – lo sé…
- Será doloroso si continuamos… - Donghae se las arreglo para envolver con sus piernas el torso de Eunhyuk, empujándolo hacia delante. Gimió de dolor. Eunhyuk se quedo con las palabras en su garganta, sintiendo como su miembro nuevamente chocaba contra esa pequeña entrada. Estaba claro que el pequeño quería estar conectado con él. Pero el dolor que esto le causaría hacia que Eunhyuk dudara.
- Desátame… por favor? – demando con suavidad. Sus ojos estaban nublados y lloraros, incluso su tono de voz había cambiado – desátame… - comenzó a gemir mientras removía sus manos atadas. Eunhyuk suspiro, estaba seguro de que Donghae no entendía el dolor que vendría luego de el placer.
- Será doloroso… - susurro con pesar. Recordando cómo fue su primera vez en esa posición. Luego de eso prometió no volver a ser tomado por nadie nunca más. Y así a sido hasta ahora. Donghae le recordaba un poco a como era él antes. Quizás por cómo fue tomado la primera vez es que comenzó a comportarse así al tener sexo.

Por mucho que quisiera penetrar a Donghae con fuerza, sin prestarle atención a los gritos y llanto que seguirían al acto de violación. Él sabía que no podía hacer aquello con el pequeño. No podía hacerle pasar por esa experiencia. No era tan cruel.

- Si lo hago – dijo – probablemente te arrepentirás después
- No! No lo hare! – lloro Donghae, claramente mostrando el chico consentido y petulante que era en realidad. Apretó aun mas sus piernas alrededor de Eunhyuk haciendo que su miembro se frotara contra el abdomen de este – Oh dios… - gimoteo – eso se siente tan… bien – susurro. Se sentía tan frustrado en estos momentos que las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos – no es justo! – gruño – porque no me desatas!? – Eunhyuk se soltó del agarre del pequeño, se apoyo sobre sus rodillas y se aparto de la cama dejando a Donghae muy confundido – Que…? Dónde vas?! – demando el pequeño, el miedo se instalo en su pecho reflejándose en sus ojos. El miedo de ser abandonado. Eunhyuk se dio cuenta de aquello y no pudo evitar sentir lástima y alegría al mismo tiempo. Simplemente sonrió, paso sus dedos por los labios del menor, calmándolo un poco.
- Volveré – dijo sonriendo, guiñándole un ojo – no me extrañes demasiado, ok? – y con eso se fue hasta el baño donde sabia que se encontraban los materiales que necesitaba. Eso era lo mejor de “El Cielo”, estaba completamente equipado con todo lo necesario. Nada ilegal, pero con cosas que eran difíciles de conseguir con normalidad.

Cuando llego, trato de no mirar su imagen en el espejo. Se agacho y abrió la primera gaveta. Allí encontró una caja metálica. La misma se que se encontraba en todas las habitaciones.

- Hola… - dijo divertido sacando una manta que cubría los anestésicos. Tomo algunos junto con un gel transparente. Leyó la etiqueta confirmando que era lo que buscaba. Sonrió, esto le ayudaría a soportar el dolor. Dejo las cosas sobre el lavabo mientras abría otra gaveta. Esta era más grande que la anterior. En su interior se encontraba una caja de madera la cual abrió, de inmediato el cuarto de baño se lleno de un aroma a chocolate. La cerró y también la tomó junto con los objetos que había dejado sobre el lavabo. Con esto ya estaba listo para volver a la cama. Una vez más evito su reflejo mientras salía por la puerta del baño.

Cuando regreso a la habitación se encontró con un enojado Donghae que lo miraba mordiéndose los labios, claramente frustrado. Eunhyuk le sonrió. Parecía que estaba un poco adolorido, la posición de sus manos ya estaban cortándole la circulación.

- Me extrañaste? – pregunto, sentándose en la cama. Asegurándose de quedar lejos de las posibles patadas que le daría Donghae. Pero el pequeño lo ignoro. – lo siento, tus brazos tienen que estar adoloridos. – Eunhyuk toco la cabeza de Donghae, apartando un par de mechones de su rostro. Él miro hacia otro lado con sus mejillas teñidas de rojo. - ¿Qué sucede? No me digas que estas enojado conmigo? – dijo de forma gentil. – solo me fui unos momentos – susurro – y ahora estoy de vuelta – sonrió, dándole un suave beso en la mejilla al menor. Donghae se sonrojo aun más. Mordió su labio aun apartando su mirada, sin intenciones de mirarlo. – te traje algo… - susurro Eunhyuk. Esto pareció llamar la atención de Donghae, quien pareció un poco emocionado al imaginar que le tenían un regalo
- Enserio? – pregunto esperanzado.
- Si – Eunhyuk sonrió, besando sus labios. Era extraño el como él pequeño se había acostumbrado a sus besos, cuando momentos antes temblaba de miedo tapándose con una manta. – Creo que te gustará. – su ausencia por unos momentos pareció calmar al menor. Ya no se encontraba tan ansioso y con ganas de presionarlo para tener sexo. Donghae observo a Eunhyuk que estaba a su lado. Hizo un puchero.
- Me vas a desatar ahora? – pregunto con una mirada suplicante – se que al final… terminaremos… haciendo… - no pudo terminar la frase
- Que vamos a hacer el amor? – termino Eunhyuk de manera casual. – tienes razón.
- No tengo miedo… de hacerlo – Donghae corrió la mirada mientras hablaba. Lo dijo como un susurro, apenas audible.
- Estas seguro?
- Lo estaba al comienzo… pero luego, me puse muy muy… - se mordió el labio antes de terminar la frase, demasiado avergonzado para pronunciar la palabra. Eunhyuk rio, sabiendo lo que el pequeño intentaba decir.
- Te pusiste muy muy caliente, verdad? – nuevamente, Eunhyuk lo dijo de forma casual. El sonrojo de Donghae se acentuó, mordiéndose el labio otra vez. Claramente estaba avergonzado. Y quizás ahora se sentía apenado por encontrarse en ese estado. Todo su cuerpo se encontraba a la vista. Junto las piernas pero no tenia como ocultar su erección.
- No te avergüences – susurro Eunhyuk
- No lo estoy! – gruño molesto. – no lo estoy… – volvió a repetir en un tono más suave, lleno de dudas. – no estoy avergonzado… - dijo mas para sí mismo que para responderle al hombre a su lado.
- Esta bien – aseguro Eunhyuk.
- Pero es verdad… - comenzó a quejarse, gimoteando un poco intentando retener las lagrimas que se agolpaban en sus ojos. Miro a Eunhyuk que también lo miraba asintiendo – pero eres un hombre… - dijo finalmente, dejando escapar lo que realmente sentía. Culpa. – es verdad! – dijo ya dejando escapar esas lagrimas que tanto intento retener – estoy enfermo!
- No es una enfermedad el sentirse atraído por otros hombres
- Nunca… nunca… - lloro – seré normal…!
- Nadie lo es – Eunhyuk acaricio su rostro removiendo el pelo de su frente. Sabía que era duro enfrentar su verdadera sexualidad. Más a su edad. Donghae gimoteo. Siempre supo que era diferente. Que no era como los demás chicos de su edad. Lo supo desde su niñez, pero en ese tiempo no lo entendía. Sentía miedo de decirle a alguien sobre esto, ya a su corta edad sabía que no era algo normal. Tenía la esperanza de que cuando fuera mayor esto cambiaria, que quizás era como perder un diente y ganar uno mejor que el anterior. Las chicas no hacían nada por él. Y él también las evitaba. Sabía que cuando alguna chica se le acercaba era por que buscaba sacarle algo o porque sus padres las empujaban hacia él.
- Es verdad, no es así? – dijo enojado, aun llorando – soy igual que Siwon… estoy enfermo igual que él!
- No te avergüences de eso
- Voy a… voy a matarlo! – lloro – al igual que a ese chico de cara bonita y a esa… esa mujer!

Eunhyuk lo beso con ternura. Intentando consolarlo lo más que podía. Lentamente comenzó a desatarlo, dejando que llorara, procurando no agregarle más vergüenza a su confundido y golpeado ego.

- Luego… voy a… a… quemarlos… y… y a alimentar peces… dorados! – Eunhyuk quería reírse, pero sabía que eso heriría aun más a Donghae. Era un momento delicado. No era fácil enfrentar el ser gay. Especialmente delante de un completo extraño del cual no conocía nada.
- Lo siento… - dijo Eunhyuk, masajeando las muñecas ahora desatadas del pequeño – no es tu culpa el ser así. A veces solo sucede. No puedes obligarte a cambiar de gustos solo para intentar ser normal como los demás.
- Entonces… voy… voy a ser… voy a ser gay por el resto…
- Estarás bien. Creo que eres perfecto de la forma que eres ahora.
- Pero tú eres gay… - Eunhyuk frunció el ceño.
- Dije que me sentía atraído hacia la belleza
- Eres gay!
- Esta bien, lo soy – admitió Eunhyuk perdiendo un poco la paciencia. – y me gusta serlo. Añade un poco de sabor a mi vida - Esto pareció sembrar esperanza en Donghae.
- Enserio? – dijo, sorprendido e interesado. Olvidando momentáneamente su pena.
- No sería divertido ser como todos los demás – dijo Eunhyuk – y lo mejor de hacer el amor con otros hombres es que sabes lo que les gusta ya que tú también eres uno. Son igual de apasionados que tu y no pueden fingir orgasmos. A menos que hayan aprendido a eyacular sin estar estimulados.

Fascinado, Donghae dejo de llorar por unos momento, solo escuchando lo que Eunhyuk decía. Era verdad, no conocía como era el cuerpo de una mujer. Y no se imaginaba teniendo relaciones con una.

- Las mujeres pueden fingir los orgasmos? – Eunhyuk se atoro un poco con saliva
- No me digas que no lo sabías? – Donghae aparto la mirada avergonzado
- No… no lo sabía.
- Esta bien, aun estas verde después de todo.
- No lo estoy! – protesto Donghae sentándose de forma repentina, asustando a Eunhyuk – que parte de mi lo es?!
- No me refería a eso – murmuro Eunhyuk con cautela – lo que estaba diciendo era…
- Soy gay… - lloro Donghae, paso el dorso de sus manos por sus ojos limpiándose las lagrimas – y qué?!
- No me refería a eso…
- No me importa! Solo porque no sepa de mujeres fingiendo sus orgasmos – gimoteo – no es mi culpa el que nunca estuviera interesado en… eso… yo… yo…
- Donghae…
- Y obvio que tu sabes! Eres más viejo que yo y probablemente has tenido muchas experiencias con mujeres fingiendo sus orgasmos – “Donde mierda se esta yendo esto?! ” se pregunto Eunhyuk enojado. “acaso sus padres no le enseñaron sobre las abejas y las flores? Y me está insultando!
- Escucha – dijo con firmeza – ninguna mujer a fingido un orgasmo conmigo!
- Como… como podrías saberlo – susurro – ellas pudieron fingirlo.
- Solo lo sé – dijo Eunhyuk, intentando relajarse para no perder el control. – además soy muy bueno en la cama. – declaro sonriendo cruzado. Donghae lo miró. Se acerco un poco observando el rostro de Eunhyuk de cerca. Mirándolo de forma sospechosa. – no me mires como si te estuviera mintiendo
- Si eres tan bueno, entonces como es que estas en un lugar como este? – “maldito niño. Quiero envestirlo el doble de veces para probarle lo bueno que soy
- Quieres saber la verdad? – dijo Eunhyuk no perdiendo la compostura.
- Si – demando Donghae, esperando a que le mintieran.
- Este es un regalo de mi hermano pequeño quien pensó que sería entretenido tener sexo por dos días seguidos.
- Por qué? – Donghae ladeo un poco la cabeza
- Por qué tener sexo se siente bien. – el rostro del pequeño se ilumino y observo sus manos recordando el incidente del baño
- Oh… - dijo aun pensativo. Eunhyuk rió, encontrando esta reacción algo adorable. Decidió que ya era suficiente charla, ya se estaba comenzando a aburrir. Llevo una mano hasta el mentón del pequeño, obligando a que lo mirara. Donghae bajo la vista un poco avergonzado. Eunhyuk lo miraba de forma tierna, dándole a entender que comprendía el cómo se sentía en esos momentos. Donghae finalmente se dio cuenta de lo que ocurriría ahora y que ya no había vuelta atrás. – estoy asustado… - susurro
- Antes me dijiste que no tenias miedo – murmuro Eunhyuk, tomando una mano de Donghae llevándola hasta su desatendido órgano. El cuerpo del pequeño se tenso en cuanto lo tomo, sin despegar su vista de los ojos de Eunhyuk. Trago saliva, intentando calmar los latidos de su corazón.
- Yo…
- Es normal estar nervioso – dijo Eunhyuk con gentileza – lo sientes? – susurro acercando su rostro al del pequeño – lo duro que esta por tu culpa? Para decir verdad, hace mucho tiempo que no me sentía de esta manera – la mano de Donghae se tenso sin querer, haciendo que Eunhyuk soltara un gemido que hizo que la piel del pequeño se erizara. – ni si quiera planeaba hacer esto… no hasta que vi lo hermoso que eres. Me encanta tu personalidad de niño consentido. Tu ignorancia para ver lo realmente hermoso que es tener a alguien como tu permanecer intacto e inocente por tanto tiempo.
- Soy hermoso para ti?
- Sí, lo eres – Eunhyuk acorto el espacio que los separaba acercando sus labios, quedando a escasos milímetros del pequeño – seré gentil contigo, quiero serlo. Te podría enseñar tantas cosas… - susurro juntando sus labios al fin. Besándolo apasionadamente. Era como un beso que se daban dos amantes. Sus labios se encajaron tan perfectamente. Donghae abrió su boca permitiendo que la lengua de Eunhyuk la explorara.

Fue en esa boca que Donghae experimento el más intenso orgasmo de su vida. Fueron esos labios quienes le dijeron que era hermoso, y esos labios pertenecían a este hombre que debía admitir que era hermoso. No solo eso, entendía también que Eunhyuk era encantador. Había algo misterioso a cerca de él, un aura que lo rodeaba que lo hacía intocable.
Pero ya no podía controlarse, quería besarlo y que lo besara. Sus cuerpos ahora se encontraban juntos, sintiendo el calor que ambos emanaban. Sus corazones latiendo con fuerza casi al mismo ritmo. Tenía miedo, pero se sentía emocionado e intrigado a la vez. Fascinado por la idea de que pronto, muy pronto, el sabría que se sentía el tener a un hombre dentro de él. Algo con lo que había fantaseado secretamente de forma desesperada.
Solo el pensarlo hizo que gimiera en el beso, apegándose más a Eunhyuk. Pronto sintió como era recostado una vez más sobre la cama, pero esta vez de forma suave y gentil. Dejo que lo recostaran y que Eunhyuk se subiera sobre él apoyando parte de su peso mientras seguía besándolo. Mordiendo sus labios y recorriendo su cuerpo con sus dedos.

Donghae se dejo llevar por las demandas de su cuerpo. Jadeo con fuerza, su vista nublada al sentir el cuerpo de Eunhyuk sobre él. Abrió sus piernas dejando que el mayor se acomodara mejor entre ellas. Sintiendo como su cuerpo se tensaba mientras Eunhyuk recorría su torso mordiendo, lamiendo y besando, concentrándose en una tetilla. Haciendo que Donghae sintiera como una electricidad recorría su espina. Las manos de Eunhyuk recorrían todo su cuerpo con delicadeza. Su voz estaba ronca de tantos gemidos que le provocaban sus toques.

- Eso es… - susurro Eunhyuk en un tono que sonaba peligroso y motivarte. Sí, eso era. Donghae sentía como su cuerpo se derretía.
- Me muero… - jadeo en un tono petulante – yo…
- No lo estas – fue la firme respuesta de Eunhyuk, tenía un tono de voz que Donghae no pudo reconocer. No quería. Solo quería sentir a Eunhyuk, quería escucharlo jadear y murmurar su nombre, como obviamente lo estaba haciendo. La palabra era como un encantamiento. Susurraba el nombre de Eunhyuk como si perdiera el aliento cada vez que Eunhyuk se movía sobre él. – eres hermoso – y escuchar su voz le daba fuerza. – eres tan hermoso – le creía. Venia de sus labios así que tenía que ser cierto. Eso le daba más confianza, sintiendo como su miedo disminuía.

Cuando Eunhyuk tomo sus labios, Donghae estaba más que dispuesto a ceder. Abrió la boca recibiendo un chocolate que se mezclo con su lengua y la lengua de Eunhyuk. Lo masco sintiendo lo amargo que era en el centro. Era extraño, el chocolate no sabía tan dulce, pero no sentía ganas de protestar. En cambio, gimió sintiendo como Eunhyuk lo besaba.
Abrió los ojos mirando la hombre que estaba sobre él. Eunhyuk le sonrió.

- Bueno? – pregunto, aun tenía un poco de chocolate en sus labios. Donghae se acerco a él, lamiendo los residuos de su boca. Eunhyuk rio. – quieres más? – Donghae negó con la cabeza, no le gustaba el sabor que le dejaba en la boca. Pero pareció ser la respuesta errónea. Vio como Eunhyuk sonreía y se acercaba hacia un costado para tomar otro. – Claro que si quieres – susurro. Puso un chocolate en los labios del pequeño y lo beso. Empujándolo dentro de su boca con su lengua, forzando a Donghae a comerlo.
- Eres malo – gruño Donghae luego de que Eunhyuk se aparto – no me gustan, no quiero más.
- Con eso tiene que bastar – la seriedad en el rostro de Eunhyuk era de temer. Había algo malicioso en su mirada que hizo a Donghae dudar – solo relájate y deja que te devore.

Donghae asintió y pronto, estaba gimiendo y jadeando. Eunhyuk tenía un manejo con su cuerpo que le sorprendía. Era como si conociera donde se encontraba cada punto sensible, cada área que le causaba escalofríos y cada espacio donde tocar para causar esa exquisita electricidad que le recorría la espina. Una vez más comenzó a utilizar su lengua diabólica para hacerlo gemir con más fuerza. Succiono su miembro con deleite, como si fuese una comida deliciosa. Y cuando Eunhyuk esparció el frio lubricante en su entrada, ni si quiera lo noto. Solo cuando introdujo un dedo dejo escapar un gritito de sorpresa, pateándolo para protestar.
Comenzó a jadear con más fuerza mientras se retorcía, sin saber lo que estaba pasando pero con la certeza de que no quería que se detuviera.
Una extraña sensación lo envolvió. Como si repentinamente lo sumergieran en agua fría pero con sus entrañas aun hirviendo. Removió sus piernas, la sensación se tornaba más intensa. Gimió, sin poder entender aquel sentimiento de sentirse helado y caluroso al mismo tiempo. Su respiración se acelero y los dedos de sus pies comenzaron a crisparse. Sintió pánico.

- Eunhyuk! Eunhyuk, algo va mal – su vista estaba nublada con sus ojos llorosos. Tomo los hombros del mayor con su pecho contrayéndose de forma dolorosa. – Algo… - Era una picazón que sentía que debía rascar de forma desesperada – Eunhyuk!
- Shh.. – susurro el mayor, como si este extraño comportamiento no le sorprendiera. – Esto ayudara, confía en mi.
- No! – podía sentir como su estomago se volteaba, quería que ese extraño hormigueo desapareciera. No podía dejar de gemir. El respirar le costaba trabajo, tuvo que abrir la boca para que entrara más aire. Tocio e inmediatamente después Eunhyuk se aparto de él, tomándolo por las muñecas para que se enderezara un poco.
- Cálmate – dijo – Relájate – intento apaciguarlo – no pelees contra esto, solo déjate llevar.

El pequeño no entendió a lo que se refería. Pero cuando abrió los ojos, se encontró con la mirada maliciosa de Eunhyuk. Ahora entendía el por qué el chocolate sabia tan amargo y el por qué le había forzado a comerlo. Sintió miedo y luego confusión.

- No es peligroso – dijo Eunhyuk como si leyera la mente de Donghae – te prometí que sería gentil y esto te ayudara a soportarlo. Confía en mí – puso un poco de énfasis en esas palabras.

Donghae sintió todo su cuerpo hervir. La sensación en su garganta se esfumo. Se recostó sobre el pecho de Eunhyuk gimiendo. Su estomago también se calmo al igual que la temperatura de su cuerpo volvió a estabilizarse. Ya se estaba dejando llevar por aquella sensación hasta que de pronto sintió que deliraba.

- Buen chico – canturreo Eunhyuk – eso es, buen chico – lo recostó sobre la cama nuevamente sintiendo como su piel era más sensible de lo que recordaba. Odiaba la sensación de las sabanas en su espalda, las encontraba ásperas. Se quejo. Eunhyuk estaba sobre el esparciendo un gel refrescante sobre su pecho y entrepierna. Le gustaba el cómo calmaba el calor que sentía. Dejo escapar suaves gemidos. Le costaba mantener los ojos abiertos. Pero tenía la necesidad de observar como Eunhyuk lo tocaba.

Donghae lo observaba, tenía el ceño fruncido, concentrado mientras introducía un dedo en la entrada del pequeño. El poderoso musculo se contrajo contra el dedo de Eunhyuk causando que sonriera casi con tristeza. Introdujo el dedo más adentro, con lentitud pero con fuerza intentando no forzar tanto a Donghae. El pequeño emitió un pequeño quejido, casi inaudible. Eunhyuk levanto la vista para asegurarse de que estuviera bien. Comenzó a mover su dedo, girándolo e introduciéndolo hasta el fondo. Acostumbrándolo a su invasión. Lo metía y lo sacaba, con lentitud al comienzo pero luego acelero el ritmo.

- Cómo te sientes? – pregunto. Donghae suspiro, dándole un suave y significativo ronroneo – Te sientes bien? – a su parecer no se sentía mal. Era extraño tener algo introducido en su trasero pero la sensación también era placentera. Donghae asintió, aun no muy seguro.

Eunhyuk tomo la erección del pequeño, moviendo sus dedos alrededor causando que Donghae temblara y gimiera, echando hacia atrás su cabeza, tomando las sabanas con sus manos para apretarlas con fuerza mientras gemía con ganas. Sentía como su pequeña entrada se expandía aun más. Eunhyuk introdujo un segundo digito esta vez.
Comenzaba a sentirse frustrado. No entendía el por qué Eunhyuk se tomaba tantas precauciones. Tenía miedo, si, pero quería a Eunhyuk, no a sus dedos. Enojado, pateo un costado del mayor causando que este sacara sus dedos. Se quejo. No sabía como darse a entender sin sonar vulgar. Gritar “Quiero tu pene!” solo sonaría poco educado.
Así que en vez de eso, saco su lado infantil y malcriado. Se quejo, colocando un pie en el pecho de Eunhyuk, el cual fue tomado por el mayor para besarlo. Al parecer había entendido su indirecta ya que sonrió y su sonrisa alcanzo sus ojos los cuales brillaron.

- Eunhyuk… - suspiro
- Lo sé… - dijo – lo sé – lentamente separo las piernas de Donghae, acercándose. Por un momento tuvo dudas y miedo mientras observaba a Donghae, como si tuviese miedo de lastimarlo. Pero aquella sensación pronto se esfumo observando como el pequeño lo miraba con ese deseo en sus ojos.

Bon apetite” pareció susurrar para sí mismo. Apoyo sus manos contra las entrepierna de Donghae, llevándolas hacia delante. Dejando su trasero expuesto ante su erección. Llevo su pene hasta esa pequeña entrada y comenzó a introducirlo con lentitud, observando como la cabeza era succionada de apoco. Estaba muy apretado. Levanto la vista para observar al pequeño. Tenía los ojos cerrados y la boca apretada colocando una mueca de dolor. Esta vez, porque sabía que el dolor sería mucho peor si la invasión se llevaba a cabo con lentitud, tomo aire y lo penetro de una vez. El pequeño lloro, aguantándose el dolor con toda su fuerza. Pero su pecho subía y bajaba de forma agitada. De sus labios escapaban pequeños quejidos de dolor.
Eunhyuk se mantuvo firme por unos momentos, mientras Donghae se acostumbraba a su invasión y tamaño. Sentía como las paredes de su recto se contraían contra su miembro, como si aquella pequeña cavidad estuviese especialmente moldeada para él. Dejo escapar un profundo gemido, disfrutando de la sensación de aquella carne virgen. Tan apretada, tan fresca. Sin haber sido tocado por nadie. Era excitante. Más aun por la forma en que Donghae gemía, viéndose de forma seductora, como invitándolo a mas.
Sintió la húmeda y cálida carne que envolvía su pene tornarse mas cálida y apretada aun. “Oh Dios… se siente tan bien!” pensó, ahora comenzando a sacarlo.
Lo embistió nuevamente con lentitud y de forma gentil. Repitiendo esto hasta que Donghae comenzó a esperar sus movimientos. Se acostumbro a la sensación de tener un hombre dentro de él ahora, Eunhyuk se podía dar cuenta de esto. Su cuerpo ya no estaba tenso por el miedo, si no que relajado y casi necesitado.
El pequeño abrió los ojos fijando su mirada en la de Eunhyuk.
Dios, nunca me sentí así antes” pensaba mientras lo embestía sintiendo un pequeño hormigueo en su vientre, urgiéndolo por moverse más rápido.

- Eres hermoso – dijo, y era honesto al decirlo. No porque su entrepierna lo obligara a hacerlo si no porque de verdad lo pensaba. Los ojos de Donghae le hablaban y decían que era un sentimiento mutuo. Gimió al sentir como Eunhyuk se salía.
- Hmmm… - ronroneo

Eunhyuk miro hacia abajo y observo como su pene salía de aquella cavidad y luego como volvía a entrar y luego como volvía a salir otra vez. Viendo como ese pequeño agujero se tragaba su miembro como una boca hambrienta. Había algo horriblemente excitante observar como envestía una y otra vez un cuerpo virgen. Era como si por primera vez estuviese disfrutando del sexo de la forma correcta. Como una comunicación entre dos cuerpos.
Tenía el deseo de ser más rudo, embestirlo con fuerza para que gritara con ganas, pero se estaba limitando. Quería darle placer al pequeño. Quería entrenarlo lentamente, enseñarle. Por ahora seria gentil.
Se recargo un poco hacia adelante, apoyando su torso sobre el de Donghae. El pequeño lo abrazo contra su cuerpo sin dejar de gemir y quejarse de nuevo hasta que Eunhyuk volvió a retomar el ritmo de las embestidas. Ahora Donghae gemía y ronroneaba sobre su oído.

- Eunhyuk… - decía mordiéndose los labios. Eunhyuk lo beso con ternura, apasionado moviéndose acorde a los deseos de Donghae. Leía los pensamientos del pequeño a través de su cuerpo. La forma en que sus músculos se tensaban y como su respiración aceleraba cuando le gustaba como Eunhyuk se movía.

Había algo perversamente erróneo. Eunhyuk se estaba comportando de forma amable e incluso su pene protestaba por que quería algo que conquistar, pero en cambio solo estaba otorgando placer en vez de conseguir placer para sí mismo.
Dejo escapar un gemido por cómo se sentía el interior de Donghae, tan exquisitamente apretado.
Donghae rompió el beso, dejando un rastro de saliva sobre su boca mientras jadeaba. Algo, algo en el comenzó a transmitir una nueva sensación. Eunhyuk sonrió. Había encontrado aquel punto sensible.
Donghae lo miro confundido. Al comienzo solo sentía que le daban placer, algo cómodo y excitante. Pero ahora, Donghae descubrió algo que le hacía sentir bien y observo a Eunhyuk en busca de una respuesta. La cual recibió con una nueva embestida. Donghae grito.

- Que… que es?! – demando encaramándose más en Eunhyuk. – hah! – grito de nuevo – Eunhyuk!
- Shh… - Eunhyuk se concentro y coloco su cuerpo en el ángulo exacto para envestir la próstata del pequeño, causando que comenzara a gemir con más ganas. Hacer esto le demandaba un esfuerzo extra, pero todo valía la pena al escuchar la forma en que gemía y ronroneaba.

Jadeo, sintiendo como las fuerzas comenzaban a abandonarlo. Donghae se estaba volviendo incontrolable, abrazando a Eunhyuk, mordiéndolo y clavando sus dedos en la espalda cada vez que Eunhyuk lo embestía. Clavaba sus dedos desconsideradamente demandando por más y mas rápido. No tenía idea de que para realizar esos movimientos se necesitaba de mucha energía. Tampoco sabía que Eunhyuk solo estaba siendo amable con él por ahora.
Las demandas que le pedía a Eunhyuk eran impensables, especialmente para su propio cuerpo. Donghae se frustro de inmediato. Estaba enojado. Eunhyuk no quería perder el control y desatar la bestia que estaba intentando dominar en su interior.
Abrazo al pequeño y se dio vuelta en la cama, dejando a Donghae sobre él.
El pequeño gimoteo, dándose cuenta de que habían cambiado de posición. Se levanto levemente introduciendo aun más el pene de Eunhyuk dentro de él. Echo su cabeza hacia atrás con esta nueva sensación. Sintió como las paredes de su recto se contraían contra el miembro del mayor y luego como se expandían. Observo como Eunhyuk gemía, su rostro bañado en sudor. Se movió y nuevamente Eunhyuk jadeo.
Se le ocurrió que ahora él era quien tenía el control de la situación. Y esto le asusto pero a la vez lo excito aun más. No sabía cómo moverse, repentinamente estaba montando al hombre que momentos antes lo estaba embistiendo de forma fluida y gentil.
Recorrió con sus manos el pecho de Eunhyuk hasta su abdomen, sintiendo sus músculos. Lentamente, acomodo sus piernas para poder levantar su cuerpo levemente y luego bajar. Embistiéndose a sí mismo. Se echo hacia atrás, encantado con esta nueva sensación.

- Eunhyuk… - susurro, inseguro. Buscando la aprobación del mayor. Eunhyuk poso sus manos sobre las caderas del pequeño ayudándolo a elevarse y luego dejándolo caer. Lo hizo un par de veces hasta que Donghae gano la confianza suficiente como para moverse solo sobre él.

Pronto, lo único que le importaba a Donghae era el pene que tenía en su interior. Olvidando por completo a Eunhyuk. Era un deleite para el mayor observar como este pequeño saltaba sobre él. Donghae era un inconsciente, no le importaba lo mucho que le dolía a Eunhyuk el que se dejara caer con tanta fuerza sobre él, casi doblando su pene. El mayor se aguantaba el dolor, solo para disfrutar el ver a Donghae jugando al caballo desbocado sobre él.
Cada vez que Eunhyuk gemía, parecía enloquecer mas al pequeño. Como si lo incentivara a seguir.
A su espalda, el set de entretenimiento fue reemplazado por espejos sin que Donghae lo notara. Eunhyuk sonrió con malicia, observando el reflejo del pequeño que rebotaba sobre él en el espejo.
Eunhyuk tomo sus caderas, satisfecho por la libertad que le había entregado hasta ahora a Donghae. Ahora sabía que el pequeño era entusiasta cuando le entregaban el control. Su pene se retorció al pensar en ser dominado. Se incorporo, besando a Donghae para distraerlo. Lentamente lo levanto de sobre él causando que protestara. Lo abrazo escuchando los rápidos latidos de su corazón.

- Shhh… - susurro mientras lo giraba para que mirar a los espejos que estaban detrás de él. Donghae jadeo, se giro levemente observando como Eunhyuk sonreía.
- Que..?! – comenzó a decir, pero fue forzado a ponerse en cuatro patas. Dejo escapar un gruñido de disconformidad, girando su cabeza para mirar al mayor. Implorando por una respuesta. Abrió sus ojos asustado al ver como Eunhyuk se posicionaba detrás de él rosando con su pene su pequeña entrada. – no! – lloro Donghae – no me gusta esto! – grito. Odiaba esta posición, odiaba el mirar hacia delante y ver su propio reflejo siendo tomado en esa posición, como un perro. Era denigrante. No era lo que quería pero Eunhyuk ya comenzaba a penetrarlo nuevamente.

Por que?!” él quería estar sobre el mayor otra vez, eso era lo que quería. Apretó los dientes mientras gritaba, sintiendo como lo empalaban por detrás. Sintiendo como su cuerpo se movía hacia adelante y atrás mientras Eunhyuk lo embestía.

- No! – lloro nuevamente, sus ojos observaron de reojo su reflejo. Desnudo, completamente expuesto y un pálido hombre muy atractivo detrás de él, moviéndose, sus ojos fijados en los del pequeño como intentando hipnotizarlo. – Eunhyuk… - dijo débilmente, su cuerpo moviéndose con las embestidas del mayor. Sintió sus brazos ceder por el peso, quería tirarse sobre la cama y no observar mas su reflejo. Apoyo su cabeza contra las sabanas. Tenía miedo de mirarse. Sentía como se movía hacia adelante y hacia atrás. Solo su trasero estaba en el aire para el uso de Eunhyuk. La sensación del pene del mayor dentro de él se intensifico.

Estaba enojado, comenzó a llorar de rabia. Gimoteando. Pero Eunhyuk no se detuvo. Lentamente, Eunhyuk hizo que recostara su pecho sobre la cama mientras él seguía detrás. Eunhyuk beso su nuca, lamio su oreja succionando el lóbulo y bajo hasta su mandíbula depositando suaves besos.
Aun estaba furioso. Hizo de todo excepto mirar su reflejo en el espejo que estaba frente a él.
Eunhyuk sujeto su cabeza y lo forzó a mirar hacia delante, pero Donghae le pego con el codo en las costillas para que lo soltara. Escucho como el mayor se quejo del golpe y en respuesta de aquello lo embistió con más fuerza haciendo que gritara de dolor.

- Para! – grito. Como todo se había tornado esto tan mal tan rápido? – por favor! – Eunhyuk volvió a embestirlo con suavidad
- Que sucede? – canturreo de forma burlona, intentando mofarse de la situación. – mírate Donghae. Mira! – dijo amablemente. Donghae cerró los ojos.
- NO! – esta vez Eunhyuk saco su erección de Donghae de forma violenta y este acto tan repentino causo dolor en el pequeño. Eunhyuk se sentó, apoyando su trasero en sus talones y sostuvo a Donghae sobre él. Donghae jadeo, encontrándose cara a cara con su reflejo, giro su cara para evadirlo y cerró los ojos. Gimió. Eunhyuk volvió a meter su erección en Donghae dejando escapar un suave suspiro. Aliviado de sentir como aquella cavidad volvía a devorarlo.
- Mírame – susurro sobre su oído. Sostuvo la mandíbula del pequeño e hizo que mirara hacia adelante contra su voluntad. Donghae se quejo. – mira – Donghae abrió los ojos observando directamente el reflejo de Eunhyuk y lentamente su mirada recayó sobre sí mismo. Se vio bañado en sudor, casi no se reconocía, estaba abrumado por necesidad y deseo. Era como si se hubiese transformado en una criatura hambrienta de deseo y eso le avergonzó. Le hizo pensar que era un adolecente lascivo y enfermo ya que no le gustaban las mujeres. Eran hombres lo que él deseaba. Se encogió un poco al ver la sombra del pene de Eunhyuk, la única parte de su erección que no era succionada por su propio cuerpo.
- No… - susurro con debilidad
- Mira – Eunhyuk movió su mano arriba y abajo por el torso de Donghae, tocándolo con firmeza, frotando su piel de forma sensual, llevando sus dedos hasta la erección del pequeño obligándolo a que siguiera sus movimientos con la mirada – hermoso… - dijo Eunhyuk – perfecto - lo dijo en un tono que forzó a Donghae a admitirlo. Era hermoso, aun que la forma en que jadeaba y el ver a un hombre empalándolo por detrás igualmente hermoso lo perturbaba un poco. – Eres increíble – un par de lagrimas rodaron por las mejillas de Donghae – no estés avergonzado – susurro Eunhyuk y lentamente el pequeño asintió. Su pecho se mecía por su llanto. Sus labios temblaban al intentar aguantarse las lágrimas. – Tus expresiones son hermosas – le dijo Eunhyuk – Así, cuando abres tu boca para suspirar y gemir, y como susurras mi nombre. La forma en que me miras. Me encanta. Me excita. – enfatizo eso con una embestida poderosa – buen chico – dijo dándole coraje – Eres hermoso – volvió a repetir, alentando el ritmo de las embestidas, dándole tiempo a Donghae para observar el cómo se movía dentro y fuera de él.

Eunhyuk sabía lo que estaba cruzando por la cabeza del pequeño. Quería ser amable. Quería que Donghae se sintiera querido y especialmente deseado. Quería darle un empujoncito para que afrontara su verdadera sexualidad sin miedo. En cierta forma, se alegraba de haber sido el primer amante del pequeño. Incluso si fue por una casualidad. Al menos él sabía como manejar una situación tan complicada como esta. En vez de dejar que Donghae tuviese una primera experiencia traumática, siendo brutalmente abusado por alguien que solo intentaba aprovecharse de su inocencia.
Eunhyuk sentía la necesidad de protegerlo. Quería guiarlo, así que lo beso con dulzura y con significado. Le susurro cosas para hacer que se sintiera seguro y querido.
Una vez más comenzó a embestirlo con fuerza y Donghae disfrutaba de la sensación, echando su cabeza hacia atrás mientras jadeaba y gemía cosas sin sentido.
Busco esa sensación, ese hormigueo que enviaba ondas eléctricas a cada parte de su cuerpo. Esa sensación que le hacía gritar, ese punto en el que el pene de Eunhyuk golpeaba y jugaba. Gimió intentando hacerle saber al mayor lo que quería, pero Eunhyuk lo sostuvo firme sin prestarle atención. Aun que estaba de espaldas apoyado contra Eunhyuk, aun estaba sentado sobre él con sus piernas abiertas y sus rodillas dobladas a los lados. Se estiro un poco y tiro sus brazos hacia atrás, rodeando el cuello de Eunhyuk entrelazando sus manos en su nuca.

- Lo quiero! – lloro
- Quieres qué? – pregunto Eunhyuk.

Gruño y gimió intentando buscar las palabras para decirle lo que quería. Esa cosa dentro de él que le hacía sentir extremadamente bien y que hacía que su pene casi explotara de placer. Esa cosa dentro de él que la erección de Eunhyuk evadía apropósito.
Frustrado, se levanto ayudado de sus piernas, peleando contra los brazos de Eunhyuk que lo sostenían con fuerza y comenzó a moverse. Aun estaba sobre Eunhyuk, aun tenía el control sobre el miembro que lo penetraba. Intento liberarse de las manos que lo sostenían para moverse con libertad como él quería.
Eunhyuk lo mordió en el hombro haciendo que gritara, eso detuvo sus movimientos. El mayor le dio una corta embestida y sintió como su estomago se tensaba, había apuntado directo a ese punto que le hacía ver estrellitas.

- Lo sientes? – pregunto Eunhyuk de forma arrogante. Y claro que lo sentía, ahí estaba. Algo dentro de él que picaba, un nervio que cada vez que lo tocaban enviaba una exquisita sensación por su cuerpo. Grito con fuerza.
- Eunhyuk! – grito, jadeando con sus ojos cerrados. Eunhyuk respiro sobre su oído.
- Lo sientes? – volvió a embestirlo con fuerza, el cuerpo del pequeño se retorció forzándolo a gemir nuevamente – bien – canturreo. La sensación se intensifico. Eunhyuk comenzó a embestirlo con fuerza. Donghae no podía entenderlo. Lloraba sintiendo como Eunhyuk se movía de forma violenta debajo de él. Pero no podía importarle menos y tampoco le importaba el dolor mientras sintiera como esa deliciosa sensación lo envolviera. Llevo una mano hasta su erección y comenzó a frotarla. Determinado a alcanzar el clímax. – no – susurro Eunhyuk. Aparto las manos del pequeño de su erección y él mismo la tomo entre sus manos. Había un poco de semen en la punta – mírate – su voz retumbo, obligando a Donghae a mirarse en el espejo. Se mostraba adolorido al observar lo excitado que estaba. Veía la forma en que jadeaba, arqueado su espalda y estirándose cada vez que Eunhyuk lo embestía y tocaba ese punto que lo hacía enloquecer de placer. Abrió la boca, ya le era imposible cerrarla por todos los gemidos que escapaban de su garganta. – mira como me traga – Donghae fijo su vista en aquel lugar, observando cómo era empalado. Su recto contrayéndose contra la erección de Eunhyuk. La larga vara carnosa tan dura como hueso, entrando y saliendo de él. Observaba como lo penetraba profundamente, gimiendo. Esta vez con más ganas al observar ese espectáculo. – Bien… - susurro Eunhyuk.

Comenzó a tocarse con la mano de Eunhyuk sobre la de él, casi llegando a sus límites. Las manos de Eunhyuk, tan ardientes como sus embestidas, reposaban sobre el miembro de Donghae.
Jadeo sobre el oído del pequeño, hasta que lo coloco hacia delante, una vez más forzándolo a quedarse en cuatro patas. Afirmándose de sus costados para no sacar su erección de dentro del pequeño. Dio unas cortas embestidas, sintiendo que también estaba cerca del clímax. Se acomodo sobre la cama, buscando el ángulo perfecto para que su miembro golpeara la próstata de Donghae. Al sentir como el pequeño gemía supo que estaba en el ángulo correcto.
Vio como el pequeño se observaba a través del espejo siendo tomado por detrás y el cómo lo disfrutaba. Tenía una expresión de agonía mezclada con placer.

- Eunhyuk – grito y de inmediato el mayor se apoyo sobre él agarrando la erección de Donghae que tembló ante el contacto. Sabía que el pequeño ya estaba cerca. Lo penetro con fuerza y más rápido, hasta que sus embestidas fueron movimientos descontrolados. Intentaba usar su pene como una herramienta para taladrar más y más adentro de Donghae. Sostuvo las caderas del pequeño para mantenerlo estable, gimiendo sin control. Trato de penetrarlo lo más profundo que podía, hasta que sus caderas comenzaron a doler y Donghae se echo sobre la cama gritando y gimiendo. Su cuerpo convulsionaba y su recto se había puesto tan estrecho que Eunhyuk gritaba con él. Sintió como su pene explotaba por la presión y el estallido fue tan poderoso que todo su cuerpo se sacudió, como si todos sus huesos fuesen dislocados al mismo tiempo. Sus oídos también se resintieron con los gritos de Donghae.

Las paredes del recto de Donghae se contrajeron con tanta fuerza que lo único que pudo hacer el pequeño fue gritar y cerrar los ojos. Sintiendo como su propio miembro soltaba una sustancia lechosa sobre las sabanas. No podía controlar el temblor de su cuerpo y si no fuese porque Eunhyuk aun lo sostenía con fuerza de las caderas, ya estaría como un inválido tirado sobre la cama gimiendo sin parar.
Ambos colapsaron juntos, Donghae sintió como Eunhyuk vertía hasta la última gota de su esencia dentro de él, llenándolo por completo. Sintió como sus piernas se doblaban y como el mayor dejaba que se tirara sobre la cama con el encima y aun penetrándolo. Estaba muy débil como para moverse con Eunhyuk sobre él. El mayor entrelazo sus manos aun rodeándolo por la cintura, sujetándolo. Intentando recuperar sus fuerzas. Se levanto un poco embistiéndolo un par de veces más, gimiendo mientras lo hacía. Donghae sintió como su erección se ablandaba y luego el cómo su ano era liberado de aquella conexión.
Fue como si una parte de él fuese extraída de cuajo. Un dolor cruzo su espina al sentirse liberado, extendiéndose por cada parte de su cuerpo. Eunhyuk hizo que se volteara y con lentitud lo abrazo aun jadeando con dificultad. El mayor se coloco sobre él nuevamente y su peso era una tortura para Donghae. Su órgano estaba blando y sensible y podía sentir el órgano de Eunhyuk presionado contra él, ahora lacio y suave. Cuando minutos antes era como una herramienta que lo llevo a sentir un placer inimaginable. Aun temblaba por el orgasmo y sentía una sustancia pegajosa que los unía. Deslizándose y refalándose entre ellos. Abrió las piernas y se quejo sobre los labios de Eunhyuk.

- Eres maravilloso – le dijo el mayor
- …increíble… - respondió Donghae apenas respirando.
- Soy genial – dice Eunhyuk en tono divertido – verdad?

Donghae solo pudo asentir, totalmente de acuerdo. No iba a negarlo. Eunhyuk era de verdad maravilloso. Era como si Donghae no tuviese suficiente de esa cosa entre sus piernas. Quería sentirlo hinchado y duro de nuevo pero estaba tan débil que solo lograba quejarse cada vez que movía un musculo.
Se quejo y Eunhyuk se recostó a su lado, simplemente lo abrazo. Besándolo y diciéndole lo increíble que estuvo.
Donghae nunca entendería de donde Eunhyuk sacaba sus fuerzas pero luego, se levanto de la cama para desilusión de Donghae. Pero apareció momentos después, tomando al pequeño entre sus brazos para cargarlo hasta el baño. Ahí había preparado la tina con agua caliente en donde lo sumergió. Eunhyuk hizo que se corriera hacia delante para meterse detrás de él, acomodándolo entre sus piernas. Lo abrazo, rodeando su pecho con sus manos, haciendo que se recostara sobre su torso para disfrutar del agua caliente.

- Como es posible que no se sienta así de bien en mis sueños? – comento Donghae sin querer. Sintió como el pecho donde estaba apoyado temblaba por la risa de Eunhyuk.
- Hmmm… no me excites de nuevo. Siento ganas de devorarte otra vez si haces comentarios como ese

Donghae se giro levemente y lo beso. Ahora se sentía tan relajado con esto de los besos que Eunhyuk estaba sorprendido. Donghae cerró los ojos, besándolo con pasión. Sintiendo como el mayor abría la boca para que el pequeño jugara con su lengua. Pero Eunhyuk no cerró los ojos. Estaba confundido. Sintió como su corazón latía con fuerza y en su mente creció el pánico. Comenzó a sudar frio.
Mierda” pensó. Y cuando Donghae se aparto, tenía esa mirada de ensueño y deseo en sus ojos. Apoyo su cabeza sobre el pecho del mayor con ternura. Dejando que el agua caliente le relajara mientras descansaba sobre él suspirando de satisfecho. El pequeño aun no se daba cuenta, Eunhyuk lo sabía, pero pronto, muy pronto, se enteraría de lo que significaba esa mirada en sus ojos.
Eso le asustaba, y casi se sentía culpable por ello. Miro hacia otro lado, pensando algo rápido. Aun no se daba cuenta de las consecuencias de sus actos. El chico era impresionable, claro que lo era.
Maldición!” pensó. Y acordándose de los miles de dioses, miro el techo y les rezo. “Por favor que no se enamore de mi”.
Tan pronto como rodeo el cuerpo del pequeño con sus manos, y Donghae se acurruco contra él. Supo que ya era demasiado tarde.


Fin del capitulo 4

1 comentario:

Anónimo dijo...

fantstic!